Mousse de chocolate y cannabis

Como es habitual en la sección de cocina cannábica de nuestro blog, adaptamos todo tipo de recetas añadiéndoles nuestra planta preferida. Hoy os traemos la receta de una deliciosa mousse de chocolate y cannabis.

Es una diferente y menos habitual manera de disfrutar de los efectos del cannabis. Además es muy interesante para aquellos consumidores tanto diarios como ocasionales que buscan métodos alterativos a fumar o vapear.

Porque existen recetas muy variadas sin tener que recurrir siempre a las típicas galletas o bizcocho, deliciosos pero que se hacen monótonos.

La historia de la mousse

Mousse es una palabra francesa que se traduce como «espuma». Y la mousse, como se puede intuir, es un postre típico de la gastronomía francesa. Su nombre hace referencia a su textura espumosa y consistente.

Esta textura se consigue gracias a las claras de huevo, su ingrediente principal, que al montar a punto de nieve se llena de minúsculas burbujas y que permanecen asentadas en el interior del postre.

La primera vez que aparece la mousse en un recetario es en el año 1755. Se nombra en la obra del cocinero francés Menon Les soupers de la cour. En él, se describían tres diferentes mousses: de café, de chocolate y de azafrán.

Se hacían con nata batida a la que se añadían claras de huevo. Se servían en vasitos de vidrio o de plata. Además se recomendaba conservar un par de horas en en un recipiente con hielo hasta el momento de consumir.

La mousse más famosa es la de chocolate y la de limón. Pero una mousse admite cualquier tipo de fruta, café o licor. Y desde hace unos años no sólo se trata de un postre, sino también de un plato salado como las mousse de pescado, queso, paté, verduras, etc.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

  • 1-2 gramos de cannabis
  • 150 gr de chocolate en tableta para postres (70% cacao)
  • 50 gr de mantequilla sin sal
  • 2 huevos
  • Azúcar (opcional y al gusto, ya que el chocolate ya suele llevar bastante)
  • 1 pizca de sal

PREPARACIÓN MOUSSE DE CHOCOLATE Y CANNABIS

Antes de nada, comentar que existen dos opciones para elaborar una buena mousse de chocolate y cannabis. O bien con los ingredientes que comentamos anteriormente, en cuyo caso conseguiremos un sabor a chocolate más intenso.

La otra opción es sustituyendo la mantequilla por nata o crema de leche, con lo que conseguiríamos un sabor más suave y similar a un chocolate con leche.

Lo primero como siempre, es integrar el cannabis a la receta. En este caso contamos con mantequilla como ingrediente graso. Ponemos en un pequeño recipiente de metal o vidrio la mantequilla junto al cannabis triturado.

Introducimos este recipiente en otro de mayor tamaño con un par de dedos de agua, e infusionamos al baño maría durante unos 30-40 minutos a fuego lento (110-120ºC).

Así conseguimos que los cannabinoides se descarboxilen y se integren en la mantequilla. Pasado este tiempo, colamos usando un filtro de café para retirar la materia vegetal y quedarnos únicamente con la mantequilla que contiene todos los cannabinoides.

El mismo recipiente lo puedes usar para añadir el chocolate partido en pequeñas porciones. A continuación añade la mantequilla cannábica, volviendo a calentar al baño maría para derretir el chocolate y mezclar bien ambos ingredientes.

Cuando tengamos una mezcla homogénea, añade tan sólo las yemas de los dos huevos, reservando de momento las claras en un recipiente.

Si tienes pensado añadir más azúcar, éste sería buen momento, ya que el calor residual del chocolate y la mantequilla ayudarán a que se diluyan los pequeños cristales. Mezcla bien todo y deja que vaya enfriando.

En un recipiente grande, añade las claras de los huevos, una pizca de sal y móntalas al punto de nieve. Puedes usar una batidora con varillas.

Aunque si lo haces a mano, la mousse de chocolate y cannabis quedará más espumosa. También hace falta más esfuerzo y paciencia, lógicamente.

Las claras estarán montadas cuando al darle la vuelta al recipiente, éstas no se caen. No hagas la prueba si no te fías de que estén bien montadas. Puedes también clavar un tenedor y si éste se mantiene en pie, las claras estarán perfectamente montadas.

Añade sobre las claras a punto de nieve el chocolate con la mantequilla cannábica todavía calientes, y los huevos. Y con la ayuda de una lengua pastelera o unas varillas, mezcla lentamente y con movimientos envolventes.

Así conseguiremos que las pequeñas burbujas de las claras no se rompan y se pierda la esponjosidad. Mezcla hasta que todos los ingredientes que integren perfectamente.

Sólo nos queda llenar 4 u 8 recipientes con nuestra mousse de chocolate y cannabis, y meterlos en el frigorífico para que terminen de enfriar durante al menos dos horas. También durante este tiempo ganarán consistencia.

Es un postre que se toma siempre frío y que nos hará volar durante un buen rato. Eso sí, ten en cuenta que los efectos del cannabis ingerido no se apreciarán hasta pasados 45-60 minutos. No te excedes por muy rica que esté.

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