Cannabis genera alivio prolongado en personas que sufren migrañas

Un nuevo estudio aporta argumentos renovados para el uso del cannabis medicinal en personas que padecen migrañas. Los datos apuntan a una mejora sostenida en pacientes que no habían encontrado alivio suficiente con otros tratamientos. 

Según la información difundida por el estudio, 203 pacientes del Reino Unido tratados con cannabis medicinal fueron observados durante 24 meses con escalas estandarizadas para medir impacto de la migraña, calidad de vida, sueño y ansiedad. A los dos años, más de la mitad habría mostrado una mejoría clínicamente significativa en el impacto del dolor de cabeza y una proporción aún mayor dijo sentirse mejor en términos generales.

Sin embargo, la investigación es observacional y se apoya en datos reportados por los propios pacientes dentro del UK Medical Cannabis Registry. Eso quiere decir que describe asociaciones, no relaciones causales cerradas. El trabajo, eso sí, sugiere un vínculo entre el tratamiento y la mejoría, pero no permite afirmar por sí solo que el cannabis sea la causa directa del alivio ni establecer todavía qué combinaciones de cannabinoides, dosis o perfiles de pacientes responden mejor. Esa cautela ya aparecía en trabajos previos sobre reducir las migrañas con cannabis, donde el alivio coexistía con límites metodológicos y preguntas aún abiertas.

La investigación también reportó que un 15,3% de los participantes señaló experimentar eventos adversos, en su mayoría leves o moderados, aunque se registraron algunos cuadros severos poco frecuentes, como confusión y delirio. Además, la asociación entre dosis más altas de THC y mayor probabilidad de mejora en la discapacidad por migraña no puede traducirse automáticamente en una recomendación. En este terreno, la distancia entre una pista estadística y una pauta terapéutica segura sigue siendo considerable. Por eso también sigue teniendo sentido mirar con atención cualquier ensayo clínico sobre cannabis y migrañas que permita ordenar mejor la evidencia.

El hallazgo, de todos modos, no aparece aislado. A ese cuadro se suman datos recientes sobre la posible eficacia de CBD y THC frente a la migraña en otros modelos de investigación. Vistas en conjunto, estas piezas refuerzan la hipótesis que algunos preparados cannabinoides podrían ofrecer alivio a pacientes que no han encontrado respuesta suficiente en otros tratamientos. La cuestión, ya no es solo si el cannabis debe estudiarse, sino bajo qué condiciones.

España ante el espejo del cannabis: cuando la realidad va por delante de la ley y el Estado llega tarde

Por Raúl del Pino

 El Real Decreto de 2025 abre por fin una vía de cannabis medicinal, pero el modelo punitivo sigue intacto: multas, inseguridad jurídica en los clubes y un debate adulto que el Parlamento aún esquiva.

En España tenemos una relación peculiar con las drogas: convivimos con ellas como quien convive con una humedad antigua en el techo. Sabemos que está ahí, aprendemos a mirar hacia otro lado, y de vez en cuando —cuando cae una gota en medio del salón— llamamos al fontanero y le pedimos un apaño rápido. Mientras tanto, la estructura sigue deteriorándose.

Lo que está ocurriendo en Estados Unidos con el cannabis —esa constatación de que los cambios profundos no nacen siempre en las agencias federales, sino en el terreno, en los estados, en la vida real— debería interpelarnos. Aquí no tenemos “estados” al estilo americano, pero sí un país territorialmente complejo, con autonomías, ayuntamientos, realidades sociales muy distintas. Y también aquí hay una lección: si la política pública no se atreve a regular lo que ya existe, acaba castigándolo de forma desigual y administrándolo de forma hipócrita.

El paso del cannabis medicinal: un avance real, un horizonte estrecho

El Gobierno aprobó en octubre de 2025 un Real Decreto que regula por primera vez en España el uso medicinal del cannabis mediante fórmulas magistrales tipificadas elaboradas a partir de preparados estandarizados, con un registro asociado gestionado por la AEMPS. Es un paso serio, tardío y necesario. Y conviene decirlo sin ironía: para muchos pacientes, significa por fin salir del limbo y del “a ver si te lo consiguen”.

Pero el propio diseño del decreto revela la filosofía de fondo: medicalizar para acotar. La norma no es una puerta abierta, sino un pasillo estrecho: condiciones de prescripción, control, estandarización, registro. Lo sanitario como coartada tranquilizadora. Y, sin embargo, la gran pregunta permanece intacta: ¿qué hacemos con el consumo adulto, con el mercado ilegal, con la educación, con la reducción de riesgos, con la desigualdad punitiva?

Porque, mientras celebramos (con razón) la vía medicinal, seguimos sosteniendo un sistema en el que el consumo y la mera tenencia en espacios públicos se castigan administrativamente con dureza. La Ley Orgánica 4/2015 —la famosa “ley mordaza”— tipifica como infracción grave el consumo o la tenencia ilícitos de drogas en lugares públicos. Y esa herramienta se ha convertido en una máquina de sanción cotidiana.

El dato es elocuente: más del 60% de las multas vinculadas a la “ley mordaza” han estado relacionadas con consumo o posesión de drogas, según cifras recopiladas por El País.

Traducido: no estamos “ganando” ninguna guerra; estamos recaudando y estigmatizando, con un impacto que no se reparte por igual. Quien tiene casa grande consume puertas adentro; quien vive en un piso compartido o en la precariedad, queda expuesto a la calle, al control y a la sanción. La desigualdad también fuma.

Clubes de cannabis: la normalización social sin respaldo legal

España inventó —o al menos perfeccionó— un fenómeno singular: los clubes sociales de cannabis. Nacieron como respuesta comunitaria a la prohibición, intentando encajar en la idea de consumo compartido y autoconsumo. Pero el problema de construir soluciones sociales sobre arenas movedizas es que, tarde o temprano, el suelo cede.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha ido delimitando con contundencia que ciertos modelos de cultivo y distribución organizada en clubes pueden constituir delito, al entender que no encajan en un “consumo compartido” no punible. Y, en términos generales, la inseguridad jurídica ha sido la norma: asociaciones legales, actividades bajo sombra penal.

Barcelona intentó ordenar urbanísticamente el fenómeno; el resultado acabó estrellándose contra el límite competencial: el Supremo confirmó la nulidad del plan urbanístico de clubes por invadir, en la práctica, un terreno que roza legislación penal y salud pública.

Moraleja: las ciudades pueden gestionar locales, pero no pueden legislar el corazón del problema. Y las autonomías, por sí solas, tampoco. Falta política estatal, y falta valentía.

El Parlamento tiene el borrador… y el freno echado

Quien crea que “no hay propuestas” se equivoca. En la XV Legislatura se registró una Proposición de Ley de Regulación Integral y Control del Cannabis en Personas Adultas. Existe un texto, existe un número de iniciativa, existe un debate latente.

Lo que falta es decisión política para asumir el coste —que siempre se exagera— y explicar al país algo sencillo: regular no es promover; regular es gobernar.

Y gobernar, en este asunto, significa al menos tres cosas:

  • Arrebatar el mercado al crimen: porque la prohibición no elimina la demanda; la traslada a redes sin control sanitario ni fiscal.
  • Proteger a menores y vulnerables con políticas de verdad: educación, prevención, límites de acceso, campañas honestas (no moralistas) y recursos de tratamiento.
  • Reducir daños y desigualdades: menos sanción automática y más enfoque de salud pública, especialmente cuando hablamos de cannabis, donde el castigo administrativo ha sido el atajo favorito.

La próxima conversación: psicodélicos, ciencia y prudencia regulatoria

El mundo se está moviendo también en el terreno de los psicodélicos. En España el debate crece —con congresos, investigación, y una comunidad científica y clínica cada vez más articulada—, mientras la AEMPS impulsa iniciativas para acelerar ensayos clínicos multinacionales en la UE. Si uno mira ese mapa, entiende que el país no está al margen de la innovación terapéutica.

Pero, de nuevo, aparece el mismo dilema que en el cannabis: si lo dejamos todo en manos de la “puerta médica”, corremos el riesgo de que la realidad social discurra por otro carril. La vía clínica puede traer tratamientos estandarizados, protocolos, supervisión. Bien. Pero si la demanda existe y la prohibición permanece, la clandestinidad encuentra su manera. Y la clandestinidad nunca es neutral: penaliza al paciente sin recursos, al consumidor desinformado, al joven sin red.

Aquí convendría aprender de otros: avanzar con prudencia no significa inmovilismo. Significa construir un marco que diferencie sustancias y riesgos, que no meta todo en el mismo saco, y que combine investigación, regulación y reducción de daños.

España necesita dejar de fingir

El Estado español ha sido muy bueno administrando una ficción: “no es legal, pero pasa”; “no se vende, pero circula”; “no se regula, pero se multa”. Ese equilibrio es cómodo para el poder porque evita debates incómodos. Pero es cruel para la sociedad porque convierte la política de drogas en una lotería moral y económica.

La vía medicinal de 2025 demuestra algo importante: cuando se quiere, se puede regular.

Lo que falta es extender esa lógica —con matices, con controles, con límites— al uso adulto, a la fiscalidad, a la educación y a la convivencia. Si no lo hacemos, seguiremos atrapados en un modelo que castiga en la calle lo que tolera en la intimidad, y que convierte la salud pública en una excusa para el control, en lugar de en una razón para cuidar.

Regular el cannabis (y preparar el terreno para debates serenos sobre otras sustancias) no es rendirse. Es asumir lo obvio: la realidad siempre encuentra un camino; la política debe decidir si ese camino lo ilumina la ley o lo gobierna la sombra.

¿La marihuana sirve para la artrosis?

¿Marihuana y artrosis? Descubre si la marihuana sirve para la artrosis, además de los efectos que tiene el aceite de cannabis en esta enfermedad. ¡Explora e infórmate!

Existen diversas enfermedades como la artrosis que afectan a millones de personas, causando dolor de arranque, dolor en reposo o diferentes tipos de dolor y limitando el movimiento de las articulaciones e impidiendo que las personas que la padecen lleven una vida normal.

Con la búsqueda de alternativas para el alivio del dolor, el aceite de cannabis ha surgido como un tratamiento potencial. Aunque la marihuana continúa siendo un tema controvertido, muchos pacientes con enfermedades inflamatorias afirman que se puede experimentar un alivio con su uso. Por ello en este artículo desciframos si la marihuana sirve para la artrosis y otros detalles que debes conocer. ¡Explora la información que tenemos para ti!

¿Qué es la artrosis?

La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad catalogada como crónica degenerativa, la cual afecta a las articulaciones, especialmente aquellas que soportan pesos como las rodillas, caderas, columna vertebral y también las manos.

Es decir, el cartílago se desgasta a través del tiempo, provocando trastorno de dolor, rigidez, inflamación y limitaciones en el movimiento. A medida que la artrosis latente avanza se pueden formar osteofitos (pequeños crecimientos óseos) o la articulación puede deformarse (artrosis aguda). Especialmente afecta a personas mayores.

¿Por qué el uso de la marihuana podría beneficiar la artrosis?

Sabemos que la marihuana medicinal ha ganado popularidad en la sociedad, debido a los efectos positivos y beneficios en pacientes y enfermos de artritis que han manifestado un  bienestar al utilizar este tipo de remedio. Pero, ¿la marihuana para artrosis podría beneficiar? Estos son algunos beneficios para la artrosis primaria, artrosis secundaria, artrosis inflamatoria, etc.:

  • Modula el dolor

El cannabis actúa sobre el sistema endocannabinoide, el cual está involucrado en la regulación del dolor. Recordemos que el cannabis cuenta con dos principales compuestos. El THC (tetrahidrocannabinol) produce efectos psicoactivos y posee propiedades analgésicas y el CBD (cannabidiol) que no es psicoactivo y brinda efectos antiinflamatorios y calmantes.

Ambos pueden ayudar a disminuir la percepción del dolor, sin los efectos secundarios típicos de los analgésicos tradicionales como los opioides o AINES. Aunque es importante mencionar que el CBD se asocia más con el cannabis medicinal, por lo que es más utilizado para los pacientes.

  • Produce un efecto antiinflamatorio

¿Marihuana y artrosis se pueden combinar? Si ya que la artrosis puede generar una respuesta inflamatoria en la articulación afectada y el CBD, en particular, ha demostrado en diversos estudios que puede reducir esta inflamación. Por lo que al consumirlo tendría beneficios en los pacientes, tales como:

  • Menos hinchazón
  • Mayor movilidad (menos dolor en movimiento)
  • Menos rigidez articular
  • Mejora el sueño y el estado de ánimo

El dolor crónico como el de la artrosis muchas veces afecta el sueño y la calidad de vida emocional. Algunos pacientes con otras enfermedades dolorosas, reportan que el cannabis:

  • Ayuda a un mejor proceso del sueño
  • Reduce la ansiedad asociada al dolor crónico
  • Mejora su bienestar en general

¿Cómo hacer aceite de cannabis para artrosis?

  • Reúne los ingredientes
  • Descarboxila el cannabis
  • Infusiona el aceite
  • Realiza el proceso de filtración

Reúne los ingredientes

Lo primero que debes considerar para saber cómo hacer aceite de cannabis para artrosis, es reunir todos los ingredientes y elementos que te ayudarán en este proceso de elaboración.

Ingredientes

  • 10 g de cogollos de cannabis secos (de preferencia ricos en CBD si no quieres efectos psicoactivos)
  • 100 ml de aceite portador (oliva, coco o almendra)
  • Gotas de aceite esencial (como lavanda o romero) para mejorar el aroma si lo usarás como ungüento. (Esto es opcional).

Materiales

  • Molinillo o tijeras
  • Bandeja para horno
  • Frasco de vidrio con tapa
  • Filtro de café, gasa o colador fino
  • Cazuela u olla para baño maría
  • Guantes de látex (opcional)

Descarboxila el cannabis

Cuando ya tengas todos los elementos, es momento de comenzar con el proceso de activar los cannabinoides. Lo primero es precalentar el horno a 110 – 120 °C (230 – 250 °F).

Mientras el horno se encuentra precalentando, desmenuza los cogollos y colócalos en una bandeja con papel para hornear. Posterior a ello, hornea durante 30 a 40 minutos, removiendo a la mitad del tiempo. Deja enfriar.

Infusiona el aceite

Llegó el proceso de infusión. En una olla o cazuela a baño maría, agrega el aceite portador y el cannabis descarboxilado. Cocina a fuego muy bajo durante 2 a 3 horas, revolviendo ocasionalmente.

Es importante que evites que hierva o se queme, por lo que lo ideal es mantener la temperatura entre 60 a 80 °C.

Realiza el proceso de filtración

En el último paso sobre cómo hacer aceite de cannabis para artrosis, se debe hacer el proceso de filtración. Para ello se debe colar el aceite usando una gasa o filtro. Posteriormente, almacenarlo en un frasco de vidrio oscuro, en un lugar fresco y seco, para que conserve sus propiedades.

Consejos al usar marihuana para artrosis

Ya sabes que la marihuana sirve para la artrosis, pero aquí te dejamos algunos consejos si optas por usar el cannabis para tratar este padecimiento.

  • Consulta a un profesional de la salud. Antes de comenzar con cualquier tratamiento con cannabis, es indispensable que hables con un médico especialista. Esto principalmente considerando si tomas otros medicamentos o tienes condiciones previas. Él te indicará si es buena opción recurrir a este tipo de tratamiento.
  • Elige el producto adecuado. Como ya sabes, puedes hacer aceite de cannabis casero, pero en el mercado cannábico también existen diversidad de productos que ayudan para dolor generalizado, inflamación o insomnio. Además, para alivio local (rodillas, manos, etc.) lo ideal es que se usen productos de uso tópicos, como aceites, cremas o  bálsamos, en otros casos puede ser útil el uso sublingual, comestibles o vaporizado.
  • Toma precauciones antes de tomarlo. Usa productos certificados y de laboratorios legales o farmacias confiables que estén disponibles en tu zona y cuenten con los permisos correspondientes. Además, si vas a comprar cannabis para hacer tu aceite, es vital que verifiques que el producto se encuentre libre de pesticidas, metales pesados y disolventes, esto para evitar posibles efectos adversos. Así como optar por dosis bajas, ya que altas dosis al inicio pueden afectarte.
  • Sé constante. Los efectos del cannabis, especialmente los que contienen CBD, pueden tomar días o semanas de uso regular para notar los beneficios plenamente. Mantén su uso como parte de un enfoque integral: fisioterapia, ejercicio suave y buena alimentación.
  • Lleva un registro de uso. El realizar un registro te ayuda a encontrar la mejor dosis y producto para ti y así saber qué es lo que mejor te funciona. Para ello es importante que anotes cuánto usaste, a qué hora, el tipo de producto y cómo te sentiste. Esto es como una bitácora.
  • Investiga las leyes de tu país o estado. Antes de consumir y preparar el producto, es muy importante que investigues y te asegures de que el consumo con fines medicinales sea legal, además de verificar que estás usando productos aprobados. Al determinar el tipo de uso aprobado, es muy probable que, para uso médico, tengas que tramitar permisos con el gobierno e instituciones correspondientes y así no caer en delitos.

En esta interesante travesía informativa exploraste que la marihuana sirve para la artrosis, así como hacer aceite de cannabis para artrosis y otros elementos importantes a conocer sobre la marihuana y artrosis. 

FUENTE: https://www.lamarihuana.com/author/adminlm/

Cómo beneficia la marihuana en la sociedad cuando se legaliza

Si bien la legalización conviene a los consumidores, hay razones por las que esta acción podría afectar positivamente a la población de una nación. En este artículo te explicamos exactamente cómo beneficia la marihuana en la sociedad.

La marihuana es una gran industria que involucra distintas áreas, desde los cultivadores con experiencia en este tipo de cultivos hasta los comerciantes y emprendedores que conocen el potencial del cannabis y se aventuran a crear productos con esta planta. Por ello que cuando una región aprueba su cultivo, comercialización y consumo, más de un sector resulta beneficiado.

En el siguiente artículo exploraremos cómo beneficia la marihuana en la sociedad cuando ya es legal y las ventajas que tienen distintos sectores a detalle. Así que si te gustaría conocer qué tan importante es para la sociedad reconocer el valor de esta maravillosa planta, te invitamos a continuar en este artículo.

¿Cuáles son las ventajas de la legalidad del cannabis?

  • Para el mundo rural y los cultivadores
  • Para las empresas y los consumidores
  • Para la investigación relacionada con cannabis
  • Para el sector terapéutico y medicinal
  • Para el sector fiscal
  • Para el resto de la sociedad

Para el mundo rural y los cultivadores

El principal impacto que tiene la legalidad del cannabis ocurre en las zonas rurales, en donde es común que las personas tengan que abandonar sus hogares para buscar oportunidades laborales en las grandes ciudades. Pero, en contraste, el cultivo de cannabis tiene la capacidad de reducir esta movilización considerablemente.

Una vez que ocurre la legalización del cannabis, quienes viven en el campo pueden comenzar cultivos que satisfagan la enorme demanda de esta planta y que les ayuden a mantenerse en las zonas rurales. 

Además, puesto que la planta de cannabis puede centrarse en la producción de cáñamo y marihuana, el cultivador tiene acceso a dos mercados con crecimiento exponencial. Ya que esta planta y su cultivo será regulado, esto permitirá que el sector agrícola pueda ser atendido y consiga formalidad.

Para las empresas y los consumidores

Si la legalización del cannabis sucede en una región, esto también provocará la creación de nuevas empresas y la cimentación de las que ya existen. La industria de cannabis legal también supone la operación de distintos negocios, mismos que necesitaran de distintos tipos de trabajadores para sus funciones. 

Aunque la demanda de cannabis recreativo siempre ha existido, su compra y venta suele operar en el mercado negro, donde se quedan los beneficios del cannabis a causa de la demanda. Esto como consecuencia ha generado violencia en las ciudades. La legislación permite que las empresas puedan participar en el comercio y en la derrama económica que este genera. 

Pero no solo hablamos de dispensarios, farmacéuticas o empresas alimentarias. Las propiedades del cannabis y su cultivo la convierten en una planta fácil de manejar, lo que potencia el surgimiento de emprendimientos que también pueden participar en el mercado de cannabis. La regulación en el consumo de cannabis podría no solo reforzar las operaciones de empresas existentes, sino contribuir a la creación y participación de nuevas.

Para la investigación relacionada con cannabis

Aunque cada vez hay más estudios e investigaciones sobre el cannabis y sus efectos, no hay muchos ensayos clínicos que realmente ayuden a conocer que ocurre en los humanos. Este problema en parte se debe a que su etiqueta de droga ilegal le impide ser utilizada y administrada durante investigaciones científicas.

La legalización del cannabis permitirá que la investigación se centre en ensayos clínicos (es decir, en humanos) y que con ello se logren resultados puntuales sobre cosas como los efectos, las dosis o la relación que tienen los cannabinoides de la planta con los receptores del cuerpo. Adicionalmente, los laboratorios y los científicos podrían contribuir a que existan más estudios en áreas como la medicina, donde ciertos padecimientos como el cáncer, la esclerosis múltiple o glaucoma son atendidos.

Para el sector terapéutico y medicinal 

Dado que muchos pacientes pueden ser tratados con cannabis, no es de sorprender que la medicina sea una de las áreas que se beneficie con la legalización. Las migrañas, los dolores, los efectos de quimioterapias, la ansiedad y el estrés que producen ciertas enfermedades en los pacientes podrían encontrar un alivio con el uso de diferentes formas de cannabis.

El hecho de que en algunas regiones ya se haya usado la planta para estos fines son muestra de las bondades del cannabis. Al legalizarse su uso medicinal es entonces que podrá regularse y las personas tendrán fácil acceso a tratamientos alternativos que podrían ayudar a su organismo de una forma natural, evitando los efectos adversos que provocan la mayoría de los fármacos. 

Por supuesto, al disponer de una gama amplia de variedades, con composiciones de cannabinoides diferentes, los pacientes tendrán la posibilidad de recibir un tratamiento más preciso para sus malestares. Todo esto sin tener que recurrir al mercado negro y acompañados siempre de la supervisión de médicos capacitados en el uso de cannabis medicinal.

Para el sector fiscal

Uno de los principales sectores que participa en cómo beneficia la marihuana en la sociedad después de legalizarla es el fiscal. Desde el cultivo hasta la comercialización, tanto de cannabis recreativo como medicinal, esta planta generará impuestos que podrían beneficiar a la sociedad en general. Los primeros cambios podemos verlos en aquellos países donde ya está permitido consumir cannabis en cualquiera de sus modalidades.

Otra ventaja de este beneficio es que se gastaría menos en procesos judiciales y movilización policíaca con la legalidad. En general, la industria regulada del cannabis puede contribuir a la sociedad para que todo lo invertido en mantener su prohibición sea entonces usado en otros aspectos como la educación, infraestructura y salud.

Para el resto de la sociedad

La prohibición del cannabis ha hecho que varias personas sean injustamente enjuiciadas y encarceladas solo por estar a favor de sus efectos. Desafortunadamente, esto también ha provocado que se formen mafias dentro del mercado negro, las cuales controlan la distribución, producción y comercio de las plantas y los productos de cannabis. Como resultado, se limita su accesibilidad y el comercio del cannabis se convierte en una fuente de ingreso para actividades delictivas.

Al convertirse en una planta legal, el consumo entre menores de edad podría ser regulado, lo que los alejará del mercado negro. Pero, aunque con su aprobación no desaparecerá el mercado ilegal, este perderá fuerza y será más pequeño.

Podemos decir que el cómo beneficia la marihuana en la sociedad cuando es legalizada ocurre en distintos niveles, que van desde el sector medicinal hasta la vida rural. Hoy en día el impacto positivo que tiene la legalización la podemos ver en aquellos países que ya han apostado por modificar sus leyes y permitir que sean sus habitantes quienes tengan la última palabra sobre el consumo de marihuana.

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Una empresa de Alacant produce el primer medicamento con cannabis que se dispensará en Ucrania

Medalchemy, ubicada en el parque científico de la universidad, exportará extractos de flor en gotas para los pacientes de un país en guerra que ha regulado el uso medicinal antes que España.

Una empresa española, ubicada en el parque científico de la Universidad de Alacant, produce el primer medicamento hecho con cannabis que se suministrará a pacientes en Ucrania, país que, pese a sufrir una guerra desde hace tres años, ya ha puesto en marcha la regulación del uso terapéutico de esta planta que aquí aún sigue pendiente de aprobación.

Según ha podido comprobar Público en el Registro Estatal de Medicamentos de Ucrania, la empresa alicantina Medalchemy tiene autorizado desde el pasado 3 de enero, y hasta el año 2030, el suministro de tres productos para uso farmacéutico, todos ellos extractos de espectro completo de flor de cannabis en gotas, pero cada uno con diferentes composiciones de THC y CBD. De acuerdo con la legislación ucraniana, esos medicamentos se podrán adquirir en las farmacias mediante receta electrónica prescrita por un médico.

La regulación del uso medicinal del cannabis en Ucrania, que fue aprobada por el parlamento en diciembre de 2023 y entró en vigor en agosto de 2024, permite el tratamiento de la esclerosis múltiple, náuseas y vómitos causados por la quimioterapia, epilepsias resistentes a los tratamientos, síndrome de Tourette, trastornos convulsivos infantiles y anorexia a causa del VIH. Según las estimaciones iniciales del Ministerio de Sanidad de ese país, unos seis millones de personas podrían ser tratadas con cannabis.

“Millones de personas esperan el acceso al tratamiento progresivo con cannabis medicinal en Ucrania. En solo unos meses, los pacientes podrán superar el dolor y otras manifestaciones graves de su enfermedad y mejorar su calidad de vida”, ha publicado en su web la Fundación Pacientes de Ucrania, que representa a más de 4,5 millones de personas que padecen enfermedades graves y crónicas.

En el impulso a la regulación del cannabis medicinal en Ucrania desempeñó un papel importante la guerra que sufre este país desde la invasión de Rusia en febrero de 2022. Las autoridades ucranianas llegaron a decir que el uso terapéutico del cannabis podría ayudar al tratamiento de los soldados que sufren secuelas de su paso por el frente, sin embargo, el trastorno del estrés postraumático no se incluyó en la regulación aprobada por el parlamento. Las organizaciones de pacientes pelean ahora para que esa indicación sea también autorizada.

Tras la entrada en vigor de la regulación, unas 80 empresas productoras de diferentes países mantuvieron reuniones con la administración sanitaria de Ucrania y otras diez mostraron interés por cultivar cannabis medicinal en ese territorio del este de Europa, según informó en noviembre la viceministra de Sanidad, Maryna Slobodnichenko. Y ahora, en este mes de enero, se se han registrado los tres primeros medicamentos hechos con cannabis que se dispensarán a los pacientes ucranianos, fabricados todos ellos por Medalchemy, tal como ha podido comprobar este periódico.

Una ‘spin-off’ adquirida por un gigante de EEUU

Curaleaf compró Emmac en 2021 tras un desembolso de unos 237 millones de euros y el compromiso de una inversión de expansión de algo más de 108 millones, como parte de una estrategia de desembarco en Europa, donde se halla el mayor mercado potencial del mundo de cannabis medicinal por población, poder adquisitivo y perspectivas de regulación. “Hoy se marca un hito, ya que Curaleaf se convertirá inmediatamente en el operador multiestatal de EEUU con la mayor presencia europea (…) Basándonos en los hábitos de consumo que hemos visto en EEUU, creemos que con el tiempo Europa podría superar los 120.000 millones de dólares en oportunidades de mercado”, declaró entonces el CEO de la compañía estadounidense, Joseph Bayern.

El director general de Medalchemy, Javier Soto, valoró muy positivamente en ese momento la llegada de la compañía estadounidense, que, según destacó, iba a permitir la contratación de más personal altamente cualificado, la expansión y la optimización de las instalaciones de la empresa en Alacant, que ahora ha cristalizado con la entrada de sus productos en Ucrania, un hito del que ha rehusado dar más detalles a este periódico. El pasado mes de junio, Medalchemy recibió el premio a la mejor spin-off de los parques científicos de las universidades del País Valencià, pero la empresa alicantina está integrada en Curaleaf International, con sede en Gran Bretaña, que se publicita como la empresa de cannabis integrada verticalmente más grande de Europa. La compañía, además de España, tiene presencia en Alemania, Francia, Italia, Suiza, Polonia, República Checa y Portugal, donde su filial Terra Verde dispone de una gran superficie para cultivar cannabis de uso medicinal que exporta al resto de países.

Medalchemy no es la única empresa de España que exporta productos hechos con cannabis para el tratamiento médico. Linneo Health, la heredera del gigante español de la morfina, Alcalíber, del magnate Juan Abelló, exporta flores secas a Alemania, Israel, Reino Unido e Italia, gracias a sus instalaciones en la provincia de Murcia que tienen una capacidad para producir 25 toneladas anuales.

Madrid-26/01/2025 21:30